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22 diciembre, 2007

De simple mortal a Cosplayer - Parte 1

Cómo, entonces, un mortal común y corriente se convierte en Cosplayer?
Para entenderlo a cabalidad, tendríamos que remontarnos varios años atrás, ya que todo es causa y consecuencia en esta historia.
Mi infancia fue normal,
como la de cualquiera de ustedes, y veía "monos chinos", como cualquier niño que se crió en los 80's. En medio de una cruel dictadura militar, llenábamos nuestras mentes de historias fantásticas que veíamos cada tarde en "Pipiripao". No utilizaré términos como "anime", ya que, en esa época, eso no tenía sentido alguno para nosotros. Simplemente eran nuestros dibujos animados, así como mi mamá leía historietas de "La Pequeña Lulú" y "Superman" cuando era niña.


"Abuelito dime tú... por qué me disfrazo de mono chino?"


Tengo recuerdos de muy chica, en los que veía monos como "Heidi" (a esa edad me era muy difícil decir "Pedro" ¬¬'), "La Abeja Maya" y "Marco". Pero la primera serie que sin duda me cautivó y me hizo esperarla con ansias cada tarde frente a la televisión fue "Candy". Iba en kinder, y con mis mejores amigas Rebeca (que era igualita a Annie) y Teresa (era una chica muy bakan para aquella edad, me pregunto que será de ella), jugábamos en los recreos y recreábamos hasta el "opening". Claro que en ese entonces ni idea de que era un opening. A mi me peinaban con 2 chapes, igual que Candy, y aunque en mi vida he sido rubia natural ni mucho menos crespa, era mi papel. La Rebe era Annie porque era igual, y Teresita, que era demasiado pro, elegía el papel que ninguna niñita quería, la malvada Elisa. Con Candy sufríamos y disfrutábamos, pero ahora, mirando con distancia y con un criterio formado, no me sorprende que las chicas de mi generación seamos tan sufridas y tengamos relaciones tormentosas, con aquellas historias que seguíamos de tan niñas.


"Llora como Candy" debería haber dicho la canción.


Pocos años después, empecé a seguir "Robotech". Sí, en mi vida he visto Macross (la japonesa - la original), soy una fan de la "mutación" gringa. Es con lo que crecí. Mi favorita por supuesto era la "Primera Generación aka Saga de Macross, y al contrario que con Candy, donde mi hermano amenazaba con cambiarme el canal a cada rato, esta serie la veíamos juntos, aunque mientras mi hermano disfrutaba de las batallas de los Varitech, yo sufría por la muerte de Roy Focker (pobre Claudia T_T). En el triángulo Rick-Lisa-Minmey, siempre aposté por Lisa Hayes. Ella era madura, seria y tenía un buen trabajo. Un poco como soñaba en esa época ser cuando grande. Pero mi personaje favorito era Miriya, la mejor piloto Zentraedi, que termina enamorándose del único hombre que pudo vencerla.
Miriya nos demuestra que es la mejor en lo que hace.


La "Segunda Generación" aka "Southern Cross" no logró mantener mi interés. Sin embargo, la "Tercera Generación" "Mospeada", me capturó nuevamente como espectadora. Rook Bartley era un modelo a seguir y Lancer nos gustaba a todas aunque fuera transformista. Cuando iba en 5° básico coleccioné el álbum de Robotech, el cual de milagro aún conservo, pero no en muy buenas condiciones.

Recuerdo también otras de mis series favoritas que seguía con mi hermano, como "La Rana Raponchi" (una década más tarde descubriría que su nombre original era Dokonjo Gaeru, y jamás podría volver a encontrarla) y "Los Gatos Samurai" (aún recuerdo el juramento del Club de Admiradores), y las que seguía sola por ser de "niñitas", como "Angel, la niña de las flores" y "Lady Oscar" ("Versalles no Bara" para los puristas). Para que vamos a mencionar todo el Festival de los Robots y demás clásicos, creo que esta primera parte ya ha quedado clara.


Admítelo: siempre quisiste esa rana en tu polera y recitabas el juramento del club de fans de los pizzagatos.


Como ven, hasta el momento he relatado parte de una infancia común y silvestre en la década de los ochentas. Seguro muchos de ustedes disfrutaron también estas series, y no por eso se transformaron en adultos que se disfrazan de personajes de ficción. Pero me parece importante establecer precisamente esto: El cosplayer promedio empieza viendo anime cuando niño, como cualquier otro niño de su edad. Sin tener idea ni interés en el concepto de anime en sí, es inevitable que los niños vean anime, y es impredecible saber cuales de esos niños son cosplayers en potencia.
Con esto ya constatado, me despido hasta la próxima, donde veremos como una niña normal se transforma en una adolescente bizarra y existencialista, y cómo esto pudo influir en convertirla en una cosplayer.

Saludos y gracias por leer.




09 diciembre, 2007

Cosplayer, Otaku, Nipon Fashion??

Tal vez no quedó del todo claro, pero los cosplayers no somos "fenómenos", "freaks", "nerds", "otakus", "geeks", "frikis" ni "raritos" (aunque puede ser que algunos lo sean). En general los cosplayers somos personas normales y corrientes, que estudiamos, trabajamos, tenemos novio/a, familia, y diversos intereses. Pero nos une una gran inquietud artística y nuestra pasión por el manga/anime y la cultura oriental.
Jóvenes "Oshare". Así es como NO se viste un cosplayer en su vida diaria.

Algo que en lo personal me desagrada, es que se tiende a clasificar a todos los cosplayers aquí en Chile de Otakus. Pero eso es una gran falacia. Si bien nuestro hobby se aprecia principalmente en las Convenciones de anime y eventos organizados por grupos que se clasifican como otakus, muchos de nosotros no nos sentimos identificados con dicha tendencia. Por supuesto que vemos monos chinos. Muchos también leemos manga, jugamos videojuegos, y hay quienes incluso son seguidores de bandas de pop y rock nipon. Pero el termino "otaku" abarca un fanatismo mucho mayor. Nosotros nos creemos mono chino mientras estamos disfrazados en los eventos o durante las fotosesiones, pero el resto de las horas de los 365 días del año, somos simples mortales.

Cosplayers chilenos sin sus trajes. Así es como nos vemos. (Izq. a Der.: Matti, Yasuki, BuLmA, Mila, Gendo. Abajo: Vay).

Quienes son asiduos asistentes a eventos de anime, podrán apreciar fenómenos de moda en Chile como los "visual", "lolita", "oshare", etc, que son modas (no hobbys) importadas de oriente. Muchos de los adolescentes que cultivan estas modas las han adoptado como propias, sintiéndose identificados con sus vestimentas, y llevándolas la mayor parte del tiempo posible. Es un grave error pensar que los cosplayers pertenecemos a esas tendencias. Aunque puede que alguno esté interesado en dichas modas, la gran mayoría de los cosplayers, cuando no estamos disfrazados, podríamos pasar al lado suyo y ustedes ni se imaginarían cuál es nuestro hobby.

Muchos de nosotros debemos mantener nuestro hobby lejos de los ojos de nuestros jefes, compañeros de trabajo y/o profesores. No faltan los amigos que se burlan por nuestra manera diferente de divertirnos. Si bien el cosplay te devuelve el espíritu de juego, no significa que en nuestra vida seamos inmaduros e infantiles.

Lamentablemente el mundo del Cosplay aún está lleno de tabus y prejuicios. Ojalá este blog y las experiencias que compartiré aquí, sirvan un poco para desmitificar este entretenido y sano hobby.

Jóvenes "Gothic Lolita". Así tampoco se ve un cosplayer fuera de su traje.

04 diciembre, 2007

Cosplay?? WTF??

Hola. Soy BuLmA, y en este Blog pretendo compartir un poco mi hobby, el Cosplay.

Cosplay??

El Cosplay (en japonés コスプレ, “kosupure”), contracción de las palabras inglesas “costume” (disfraz) y “play” (juego, representación), es una costumbre nacida en Japón, que consiste en vestirse y caracterizarse como personajes de anime (アニメ,animación japonesa), manga (漫画, comic japones) o videojuegos, principalmente.

Cosplayers Japoneses de Dragon Ball Z en Comiket


El origen del Cosplay se remonta a la década de los '70, en los Comic Market japoneses, lugares de compra y venta de “dôjinshis” (同人誌, “manga” creado por fans). En estos lugares, los fanáticos se vestían como sus personajes favoritos.Con la expansión del mercado de los videojuegos y el anime principalmente, el cosplay también ha llegado a diversas partes del mundo, entre ellas, Chile.

El fenómeno Cosplay empezó a vislumbrarse en Chile a fines de la década de los 90', en los ciclos de anime organizados por "fansubs" (grupos de jóvenes que traducían artesanalmente anime para exhibirlo de manera gratuita o con pequeños aportes). En aquella época, algunos fanáticos asistían a los ciclos caracterizados como sus personajes favoritos, y en ocasiones especiales, se organizaban pequeños concursos.


Un cosplayer busca poder caracterizar lo más fielmente posible a su personaje, tanto en apariencia como en actitud. Para ello se vale de los materiales que tenga a mano: telas, cartón, goma eva, alambres, lana, pelo de muñeca... muchas veces se utiliza ropa usada y se modifica. Para crear accesorios, pelucas, armaduras, se utiliza mucho ingenio y habilidad. También para dar solución tridimensional a trajes originalmente diseñados para existir sólo en 2D.


Cosplayers japoneses de Naruto, en fotosesión especial.

En general, el cosplayer trabaja sólo con la ayuda de familiares y amigos cercanos, y rara vez utiliza objetos encargados a profesionales. La idea es ingeniárselas con los pocos recursos con los que cuenta, y no "hacer trampa" encargando su traje a terceros, sin estar involucrado directamente en el proceso.

De un tiempo a esta parte,
los eventos y convenicones de anime y comics se han ido masificando. Es ahí donde se puede apreciar principalmente el fenómeno cosplay. Los cosplayers asisten a estos eventos, se toman fotografías con las poses clásicas de sus personajes, y la mayoría participa también en los concursos cosplay, donde individualmente o en grupo, realizan una pequeña presentación caracterizando a sus personajes. Luego se realiza una premiación donde los escogidos por el jurado y/o el público podrán llevarse premios en artículos relacionados con el fandom (mangas, anime, figuras de colección), artículos tecnológicos (reproductores DVD, MP3) o dinero en efectivo.
Pero el principal premio para un cosplayer, es el reconocimineto de sus pares y el aplauso del público.

Es importante destacar que este hobby abarca un amplio rango etario (no es extraño ver niños de 12 años y adultos de 30 cosplayeando), diversas clases sociales (de media-baja a alta), ocupaciones e intereses. El cosplay está abierto para tod@s. Otro punto importante es que no importa el físico a la hora de hacer cosplay. Muchas personas (especialmente aquellos que no se atreven a hacer cosplay) critican, en el anonimato que les da estar tras la pantalla de su computador, a los cosplayers que no son réplicas perfectas o que se ven humanos y no como muñecas de anime. Pero esto es un hobby, no un concurso de belleza, y no hay que olvidar nunca que el objetivo principal es DIVERTIRSE.


Nota: Esta es mi explicación del origen del cosplay y de cómo se vive en Chile (específicamente Santiago). No soy dueña de ninguna verdad absoluta.


Espero que disfruten de mis cosplays, tanto como yo he disfrutado realizándolos y por supuesto llevándolos puestos!